miércoles 23 de mayo de 2007

El Armario...

La verdad es que estar en el armario no es tan terrible la mayor parte del tiempo. Como dice "experta en olvidar contraseñas"en los comentarios de la anterior entrada, si aunque estés encerrada tienes a alguien a tu lado, pueden ser los mejores dias de tu vida. Yo tengo novio y estoy muy enamorada. Él sabe que soy bisexual y que me gustan las mujeres más que los hombres, aunque esté loca por él. La verdad es que lo quiero con locura y en ese sentido soy muy feliz. Pero.... al fin y al cabo estoy encerrada.

Cualquier persona que haya estado en la situación que yo sabrá lo que es fingir ser quien no eres. Siempre midiendo tus palabras y preocupada por no hacer nada que haga a tus amigas sospechar, cuando lo que realmente quieres es que todas lo sepan y gritar a los cuatro vientos lo que sientes. Eso te impide ser del todo feliz.

Y por otro lado te queda la duda.. ¿qué será estar con una mujer? te lo imaginas; la piel suave, el calor, la humedad, oir sus gemidos en tu oreja, que te hagan el amor como solo una mujer sabria hacertelo... Y te entristeces, porque sabes que es con lo que has soñado desde que eras una niña y que posiblemente nunca lo tendrás, y que aunque pudieras tenerlo, ¿ mereceria la pena perder eso tan bonito que ya tienes y que te hace tan felíz?

¿Y las amigas? Son tan importantes y da tanto miedo perderlas.... Sabes que son tus amigas y que son como hermanas a las que nunca podrías ver con otros ojos, pero ¿sabrian entenderlo? No lo se... Pero yo por ahora seguiré aki, dentro de mi armario....

martes 22 de mayo de 2007

Once upon a time...

Érase una vez.... tal y como empiezan los cuentos (aunque en un lugar no tan lejano), que vivía una princesa encerrada en la torre de un castillo, esperando a ser rescatada.

Ésta princesa no era como las demás, y es que al nacer le echaron una maldición por la que jamás podría ser completamente feliz a no ser que una mujer rompiera el hechizo con su amor. Ella se sentía diferente (ya que lo normal en estos casos es que se necesitara un príncipe), y por miedo a ser rechazada o a que no la comprendieran, subió a una torre de su castillo y allí se encerró en un armario.

Unas veces se sentía segura y tranquilla, pero otras se agobiaba y se cansaba de estar encerrada y se entristecía por todo lo que se estaba perdiendo fuera. Y es que aunque su miedo a salir era demasiado fuerte sabía que escondida jamás podría ser felíz, pues ninguna mujer la encontraría.

Pero los años pasaban y ella hacía su vida allí dentro. A veces creía que podría ser feliz así, otras se derrumbaba ante la cruda realidad, pero siempre esperaba el día en que fuera lo suficientemente valiente como para enfrentarse al mundo.....